Ir al contenido principal

¡Viva el pericardio libre!

Las aventuras y desventuras de una osteópata en el Tour del Senegal

Hoy quiero compartir con vosotros mi experiencia como osteópata en la vuelta ciclista de Senegal.
Este año el director médico de la vuelta que muchos de vosotros conoceis como dentista, el dr. Rodrigue Matthieu, me propuso participar como osteópata, ya que este año decidieron que los ciclistas serían tratados con Medicina Natural.
Evidentemente acepté y fué un placer para mi el poder tratar a los ciclistas como personas con sus penas, sus angustias y sus alegrias, y no solamente como máquinas de correr a toda costa.
Antes de empezar el Tour, fuimos a ver a los equipos para explicar nuestra manera de tratar y muchos se reían  incredulos o escepticos, pero con el paso del tiempo sus actitudes fueron cambiando.
 
En complemento de mis manos traje conmigo la flores de Uruguay, extractos de plantas de Cuba, aceites esenciales y homeopatía.
Con la Medicina Natural no estamos acostumbrados a tratar la urgencia y para mi fué una verdadera sorpresa ver los resultados que obteniamos
con tan pocos medios.
Realmente me di cuenta que los límites de la terapia son los límites del terapeuta, porque nos cuesta tener confianza en lo que hacemos, hasta que la evidencia nos lo confirma.
 
Los casos mas espectaculares que tratamos fueron :
- Fractura de la base del dedo gordo del pié, después de hacerle un tratamiento global de osteopatía bioenergética celular, le traté el dedo con extracto de Artemisa además de una sutura energética.  Se tomó Arnica y Simphytum en homeopatía.
Al día siguiente corrió 190 kms, y dos días después ni se acordaba de su fractura.
 
- Quemadura del antebrazo por explosión del radiador del coche, solo utilizamos las manos en el tratamiento para sacarle el fuego, lo cual le calmó el dolor inmediatamente. Solo le salieron dos pequeñas ampollas que secaron al aire libre con gel de Sílice.
No le dolió más, solo le quedo la piel del antebrazo chamuscada.
 
- Las rascadas enormes que se hicieron algunos al caer sobre el asfalto o la tierra, las limpiabamos con agua en la que habiámos disuelto Arnica y con la mano porque no teníamos compresas. Una vez la herida limpia de tierra les aplicábamos aceite de almendras con algunas gotas de aceite esencial de Arbol de Tém además de algunos toques energéticos.
Las heridas se curaban al aire libre y cicatrizaban tan rápidamente que los ciclistas no lo podían creer, ya que estan acostumbrados a que la cicatricación sea mucho mas lenta con el método convencional.
Además el aceite de almendras con Arbol de Té, tiene la ventaja que ahuyenta los mosquitos y las moscas, que no venían a ponerse en las heridas.
 
- Un dirigente tuvo una oclusión intestinal que también se resolvió con osteopatía y plantas de Cuba.
 
- Sin contar con las diarreas, cosa frecuente en Africa que mejoraban sensiblemente con nuestros tratamientos naturales.
 
A medida que el Tour avanzaba, eran los ciclistas  que venían a vernos depués de la etapa para que los trataramos e incluso antes de la salida para tomar una flor que ellos mismos escogían sorprendiendose de como la flor correspondía a su estado de ánimo.
También querían algunas gotas de aceites esenciales que les poniamos en las manos para estimular las suprarrenales y las tiroides y poder liberar toda su energia.
 
El objetivo de este viaje era tratar a los ciclistas del Tour, unos 80,
dar a conocer la Medicina Bioenegética Celular
y disfrutar aprendiendo y compartiendo
solo os puedo decir en conclusión : Misión Cumplida !!
 
Os adjunto unas fotos de esta experiencia maravillosa y espero que el año que viene habrá un equipo de Granollers para compartirla conmigo.
2005